LA FE Y UNA HUMANIDAD EN CRISIS- TAREA RELIGION

LA FE Y UNA HUMANIDAD EN CRISIS

Según el apóstol Pablo la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de la que no se ve. “Si tenéis fe, tenéis esperanzas en cosas que no se ven, y que son verdades ” (Alma 32:21).

Confiar en Dios y en su disposición para brindar ayuda cuando sea necesario, no importa cuán difícil sea la circunstancia. Obedece sus mandamientos y vivir de modo que demuestres que él puede confiar en ti. Ser perceptible a los tenues susurros del Espíritu. Actuar con valentía ante esa inspiración.

¿Quién no ha tenido la necesidad de que le infundan confianza en épocas de inseguridad y pruebas? ¿Quién está tan seguro de sí mismo que nunca ha deseado tener una influencia que dé estabilidad a su vida? Un propósito fundamental de la vida en la tierra es el progreso y el logro personales. Por tanto, deben existir momentos de pruebas y dilemas con el fin de crear la oportunidad para ese desarrollo. ¿Qué niño podría llegar a ser autosuficiente si todas las decisiones importantes las tomaran los padres? Lo mismo sucede con nuestro Padre Celestial. Su plan de felicidad se ha creado con el fin de que afrontemos desafíos e incluso dificultades al tener que tomar decisiones de gran importancia para que progresemos, nos desarrollemos y tengamos éxito en esta probación mortal. Felizmente, en Su amor perfecto, Él nos ha proporcionado el modo de resolver esos problemas al mismo tiempo que progresamos en fortaleza y capacidad. Me refiero al poder sustentador de la fe en tiempos de incertidumbre y pruebas, y aun dilemas.

Dios nos ha dado la capacidad de ejercer fe para que encontremos paz, gozo y propósito en la vida. Sin embargo, para emplear ese poder, se debe hallar fe en algo. No existe un cimiento más sólido que la fe en el amor que el Padre Celestial tiene por ti, la fe en su plan de felicidad y la fe en la capacidad y la disposición de Jesucristo para cumplir todas sus promesas.

Algunos no comprenden la fe y por consiguiente no la aprovechan al máximo. Otros piensan que todo análisis sobre religión y la guía que se recibe mediante una fe firme no tienen bases lógicas. Sin embargo, la fe no es una ilusión ni una magia, sino un poder arraigado en principios eternos. ¿Te encuentras entre los que han ejercido la fe y creen que no han logrado el esperado beneficio? Si es así, es probable que no hayas comprendido ni seguido los principios sobre los que ésta se funda.

La fe motivadora se centra en la confianza en el Señor y en Su disposición para responder a tus necesidades; puesto “que el Señor en su grande e infinita bondad bendice y hace prosperar a aquellos que en él ponen su confianza”

El ejercicio constante y sincero de la fe aumenta tu confianza y habilidad para utilizar su poder. A pesar de la firmeza de tu fe, Dios no siempre te recompensará de inmediato de acuerdo con tus deseos, sino que te responderá con lo que, en Su plan eterno, es lo mejor para ti.

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